Recuerdo
Anoche por un tema que se tocó en la junta de cabras locas me llego el recuerdo de una situación viva el pasado 16 de noviembre por la mañana.
Íbamos a Oaxaca, habíamos salido a las 10.30 de la noche del 15 de noviembre del grupo y pues ya llevábamos un buen rato de camino. Yo había comenzado a manejar la camioneta en la que iba, en la cual íbamos 16 personas, en la otra camioneta iban otras 16 personas.
A las 3 de la mañana hicimos una parada antes de llegar a puebla y fue donde me pidió el padrino Juan comenzara yo a conducir, habíamos pasado puebla como a las 4.30 de la mañana, luego Tehuacan, Pue. Luego Miahuatlan, Pue. Y comenzamos a cruzar la sierra, la cual para otras que conozco esta está de poca madre y vaya que el primer año que fui se me hizo medio cabrona pues tiene sus voladeros de 300 o mas metros. Algo que si me llevaba medio tenso era que había mucha neblina, la visibilidad era casi nula a muy poca distancia y pues íbamos a buena velocidad, porque tengo que decir que siempre que salgo a cualquier lugar donde vayan alcohólicos y mas si se que me tocará conducir, ya sea auto o camioneta acostumbro hacerlo con responsabilidad, velocidades moderadas e incluso a veces antes de salir voy a la capilla en el grupo y me pongo en las manos del Jefe y le pido nos permita llegar con bien a nuestro destino.
Eran como las 8 de la mañana y casi terminábamos de cruzar la sierra, ya no había neblina e íbamos en una parte de la carretera que es desde mi punto de vista y para ser sierra, muy ancha, habíamos rebasado algunos camiones y trailers, yo iba adelante y la otra camioneta iba detrás de nosotros cuando a lo lejos vi que iba un trailer, era de bajada y sin mayor problema yo desde que lo vi decidí rebasarlo y no aminoré la velocidad, la cual era de unos 100 k/h cuando me acerque para rebasarlo estábamos a punto de entrar en una curva prolongada y aún asi lo hice, íbamos aproximadamente a la mitad del trailer cuando repentinamente aparece de frente un trailer que venia de subida pero un poco rápido, supongo que no venia cargado casi todos los alcohólicos iban dormidos menos Juan que iba de copiloto, Gina que iba en el asiento detrás de el y Josué que iba en un asiento que alcanzaba a ver por en medio del pasillo hacia delante, mi primer instinto fue frenar un poco para meterme detrás del trailer que iba rebasando aunque a la vez no me pareció nada prudente, Gina gritó ¡Dios mío!, Josué hizo un sonido como una especie de suspiro muy fuerte, Juan dijo; “vas w_y” y yo dije para mis adentros; “chingue su madre, va pa´trás” todo pasó casi en el mismo instante, alcancé a sentir como el trailer al que yo rebasaba aminoró la velocidad y se orilló un poco a la vez que yo le puse las luces al trailer que venia de frente en señal de “no me voy a detener, dame chance” y el amigo se alcanzó a hacer un poquito a la orilla de su lado tambien, buen detalle de su parte y aceleré a fondo la camioneta y al terminar de rebasar al trailer me metí delante de el evitando que fuera una maniobra brusca para que no se despertaran los alcohólicos. En seguida me preguntó la madrina Gina que si me encontraba yo bien y le respondí que si, que no se preocupara porque en esas situaciones es común que al que vas a rebasar aminore la velocidad y se orille un poco y el que viene de frente te de el paso tambien, cosa que asintió Juan, luego me preguntó que es lo que pasa cuando algunos de los otros dos no te cede el paso? y solo atiné a decirle, “pues no quiero ni pensarlo pero como nosotros venimos con el Jefe todo esta en orden”. Ella dijo haberse asustado mucho aunque no ahondó nada en el tema por prudencia.
En Oaxaca en algún momento Josué me comentó del miedo que sintió, realmente se asustó y yo solo atiné a decirle; “no pasa nada Jos, que no tiene fe en el Jefe?” cuando dentro de mi me decía; “si, estuvo medio cabrón”.
No tengo duda que fue el Jefe quien hizo todo de manera tal que no pasara nada y que todo siguiera en orden, la prueba esta que hasta nos dio chance de ir a la playa en el mismo viaje.
Anoche el Jos compartió del miedo que sintió en ese momento y yo lo recordé solo como algo del pasado.
Se que no dejo de ser rollero y que he dado muchas vueltas cuando pude haber dicho en dos renglones que paso una situación en que no pudimos romper la madre 16 alcohólicos de un madrazo, sin embargo no es mi propósito de este año evitarlo aunque si aminorarlo.
Dicho está.
Íbamos a Oaxaca, habíamos salido a las 10.30 de la noche del 15 de noviembre del grupo y pues ya llevábamos un buen rato de camino. Yo había comenzado a manejar la camioneta en la que iba, en la cual íbamos 16 personas, en la otra camioneta iban otras 16 personas.
A las 3 de la mañana hicimos una parada antes de llegar a puebla y fue donde me pidió el padrino Juan comenzara yo a conducir, habíamos pasado puebla como a las 4.30 de la mañana, luego Tehuacan, Pue. Luego Miahuatlan, Pue. Y comenzamos a cruzar la sierra, la cual para otras que conozco esta está de poca madre y vaya que el primer año que fui se me hizo medio cabrona pues tiene sus voladeros de 300 o mas metros. Algo que si me llevaba medio tenso era que había mucha neblina, la visibilidad era casi nula a muy poca distancia y pues íbamos a buena velocidad, porque tengo que decir que siempre que salgo a cualquier lugar donde vayan alcohólicos y mas si se que me tocará conducir, ya sea auto o camioneta acostumbro hacerlo con responsabilidad, velocidades moderadas e incluso a veces antes de salir voy a la capilla en el grupo y me pongo en las manos del Jefe y le pido nos permita llegar con bien a nuestro destino.
Eran como las 8 de la mañana y casi terminábamos de cruzar la sierra, ya no había neblina e íbamos en una parte de la carretera que es desde mi punto de vista y para ser sierra, muy ancha, habíamos rebasado algunos camiones y trailers, yo iba adelante y la otra camioneta iba detrás de nosotros cuando a lo lejos vi que iba un trailer, era de bajada y sin mayor problema yo desde que lo vi decidí rebasarlo y no aminoré la velocidad, la cual era de unos 100 k/h cuando me acerque para rebasarlo estábamos a punto de entrar en una curva prolongada y aún asi lo hice, íbamos aproximadamente a la mitad del trailer cuando repentinamente aparece de frente un trailer que venia de subida pero un poco rápido, supongo que no venia cargado casi todos los alcohólicos iban dormidos menos Juan que iba de copiloto, Gina que iba en el asiento detrás de el y Josué que iba en un asiento que alcanzaba a ver por en medio del pasillo hacia delante, mi primer instinto fue frenar un poco para meterme detrás del trailer que iba rebasando aunque a la vez no me pareció nada prudente, Gina gritó ¡Dios mío!, Josué hizo un sonido como una especie de suspiro muy fuerte, Juan dijo; “vas w_y” y yo dije para mis adentros; “chingue su madre, va pa´trás” todo pasó casi en el mismo instante, alcancé a sentir como el trailer al que yo rebasaba aminoró la velocidad y se orilló un poco a la vez que yo le puse las luces al trailer que venia de frente en señal de “no me voy a detener, dame chance” y el amigo se alcanzó a hacer un poquito a la orilla de su lado tambien, buen detalle de su parte y aceleré a fondo la camioneta y al terminar de rebasar al trailer me metí delante de el evitando que fuera una maniobra brusca para que no se despertaran los alcohólicos. En seguida me preguntó la madrina Gina que si me encontraba yo bien y le respondí que si, que no se preocupara porque en esas situaciones es común que al que vas a rebasar aminore la velocidad y se orille un poco y el que viene de frente te de el paso tambien, cosa que asintió Juan, luego me preguntó que es lo que pasa cuando algunos de los otros dos no te cede el paso? y solo atiné a decirle, “pues no quiero ni pensarlo pero como nosotros venimos con el Jefe todo esta en orden”. Ella dijo haberse asustado mucho aunque no ahondó nada en el tema por prudencia.
En Oaxaca en algún momento Josué me comentó del miedo que sintió, realmente se asustó y yo solo atiné a decirle; “no pasa nada Jos, que no tiene fe en el Jefe?” cuando dentro de mi me decía; “si, estuvo medio cabrón”.
No tengo duda que fue el Jefe quien hizo todo de manera tal que no pasara nada y que todo siguiera en orden, la prueba esta que hasta nos dio chance de ir a la playa en el mismo viaje.
Anoche el Jos compartió del miedo que sintió en ese momento y yo lo recordé solo como algo del pasado.
Se que no dejo de ser rollero y que he dado muchas vueltas cuando pude haber dicho en dos renglones que paso una situación en que no pudimos romper la madre 16 alcohólicos de un madrazo, sin embargo no es mi propósito de este año evitarlo aunque si aminorarlo.
Dicho está.

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