4 Años
Hay veces que cuando recuerdo pasajes de mi vida he terminado diciendo que “el tiempo vuela” y “parece que fue ayer…”
Esto pasa cuando los recuerdos son tan reales y parecen tan cercanos, creo que es cuando uno no deja de sumergirse en esos momentos. No lo se en realidad, mas bien, creo que no se como decir lo que quiero decir.
Desde que estaba en la primaria, tenía un amigo, se llamaba Luis Manuel Lozada Padilla, teníamos algo así como 10 años de edad pues estábamos en cuarto de primaria, lo mató un chamaco del segundo turno de la escuela, pelearon por el derecho a usar ese espacio de la clásica “portería” formada por dos árboles, le pegó una patada en los testículos y en media hora murió el “manotas” recostado en una mesa banco de mi salón. En la secundaria? El “pollis”, se supone que estaba viendo un juego de fútbol parado sobre las vías del tren, no supe exactamente como fue pero murió arrollado por el tren, después Gaby, también en la secundaria, más que amiga, éramos solo compañeros pero también murió, luego el “Checo”, se calló en una mina, 75 metros abajo, el “facundo”, estalló una caldera y lo mató cuando trabajaba, Ausencio, de pronto le diagnosticaron una enfermedad desconocida y en menos de dos meses murió.
Cuantos Amigos, cuantos compañeros que a pesar de los años no puedo olvidar, pues de alguna manera viví pasajes de mi vida con ellos, llegué a compartir sonrisas, alegrías y porque no? Tristezas…
Se que un día moriré, y no dudo que si segundos antes de mi muerte me es posible, los recordaré hasta ese momento, solo porque dejaron huella en mi vida, porque tuve de ellos alguna enseñanza, porque fueron mis Amigos.
De ti que puedo decir? Si mas que mi Amigo, fuiste mi Hermano, me viste crecer, no dudo que muchas veces me hayas cuidado mientras mi madre hacía los quehaceres de la casa, hubo veces que me defendiste de los que “me querían pegar” cuando fui un niño, fuiste un ejemplo de que uno puede lograr las metas que se propone, pusiste tu hombro para que pudiera yo llorar cuando andaba de la chingada, tronando en mi matrimonio y comenzando a drogarme, me diste consejos (que casi nunca seguí, ya sabes fui pendejo…), me ofreciste tu casa, tu tiempo, me ofreciste todo…
El día de hoy cumples 4 años de muerto y no lo puedo creer aún, me parece que fue apenas hace una semana cuando recibí esa llamada del Ganso diciéndome; “el Profe se quebró”, chales, aún me dueles Carnal, a veces siento que ya lo acepté pero en momentos como este no puedo hacer mas que llorar y todavía quiero preguntar de nuevo; Porque lo hiciste? Todavía quiero decirte a veces que no chingues, que no fue lo correcto, pero pues no hay nada que hacer…
Hoy y siempre te recuerdo con agrado, tus ocurrencias, tu sentido del humor, tus lágrimas, tu manera de vestir, tu lealtad, tu pasión por educar a los niños, todo lo recuerdo de ti como si lo estuviera viendo en vivo.
Pido a Dios que te permita descansar por toda la eternidad Hermano, espero que te hayas encontrado con nuestro papá en el cielo y sobre todo, ojalá que te haya dado un buen jalón de orejas por lo que hiciste, pero sobre todo, deseo que estén juntos descansando por siempre.
Padre, bendíceles y permíteles gozar de tu Reino y si no han sido juzgados, te pido no tomes en cuenta sus faltas, mas bien considera todo lo bueno que hicieron en esta vida.
Dicho está.
Esto pasa cuando los recuerdos son tan reales y parecen tan cercanos, creo que es cuando uno no deja de sumergirse en esos momentos. No lo se en realidad, mas bien, creo que no se como decir lo que quiero decir.
Desde que estaba en la primaria, tenía un amigo, se llamaba Luis Manuel Lozada Padilla, teníamos algo así como 10 años de edad pues estábamos en cuarto de primaria, lo mató un chamaco del segundo turno de la escuela, pelearon por el derecho a usar ese espacio de la clásica “portería” formada por dos árboles, le pegó una patada en los testículos y en media hora murió el “manotas” recostado en una mesa banco de mi salón. En la secundaria? El “pollis”, se supone que estaba viendo un juego de fútbol parado sobre las vías del tren, no supe exactamente como fue pero murió arrollado por el tren, después Gaby, también en la secundaria, más que amiga, éramos solo compañeros pero también murió, luego el “Checo”, se calló en una mina, 75 metros abajo, el “facundo”, estalló una caldera y lo mató cuando trabajaba, Ausencio, de pronto le diagnosticaron una enfermedad desconocida y en menos de dos meses murió.
Cuantos Amigos, cuantos compañeros que a pesar de los años no puedo olvidar, pues de alguna manera viví pasajes de mi vida con ellos, llegué a compartir sonrisas, alegrías y porque no? Tristezas…
Se que un día moriré, y no dudo que si segundos antes de mi muerte me es posible, los recordaré hasta ese momento, solo porque dejaron huella en mi vida, porque tuve de ellos alguna enseñanza, porque fueron mis Amigos.
De ti que puedo decir? Si mas que mi Amigo, fuiste mi Hermano, me viste crecer, no dudo que muchas veces me hayas cuidado mientras mi madre hacía los quehaceres de la casa, hubo veces que me defendiste de los que “me querían pegar” cuando fui un niño, fuiste un ejemplo de que uno puede lograr las metas que se propone, pusiste tu hombro para que pudiera yo llorar cuando andaba de la chingada, tronando en mi matrimonio y comenzando a drogarme, me diste consejos (que casi nunca seguí, ya sabes fui pendejo…), me ofreciste tu casa, tu tiempo, me ofreciste todo…
El día de hoy cumples 4 años de muerto y no lo puedo creer aún, me parece que fue apenas hace una semana cuando recibí esa llamada del Ganso diciéndome; “el Profe se quebró”, chales, aún me dueles Carnal, a veces siento que ya lo acepté pero en momentos como este no puedo hacer mas que llorar y todavía quiero preguntar de nuevo; Porque lo hiciste? Todavía quiero decirte a veces que no chingues, que no fue lo correcto, pero pues no hay nada que hacer…
Hoy y siempre te recuerdo con agrado, tus ocurrencias, tu sentido del humor, tus lágrimas, tu manera de vestir, tu lealtad, tu pasión por educar a los niños, todo lo recuerdo de ti como si lo estuviera viendo en vivo.
Pido a Dios que te permita descansar por toda la eternidad Hermano, espero que te hayas encontrado con nuestro papá en el cielo y sobre todo, ojalá que te haya dado un buen jalón de orejas por lo que hiciste, pero sobre todo, deseo que estén juntos descansando por siempre.
Padre, bendíceles y permíteles gozar de tu Reino y si no han sido juzgados, te pido no tomes en cuenta sus faltas, mas bien considera todo lo bueno que hicieron en esta vida.
Dicho está.
