Comida
Hace algunos días salí a comer con una persona que trabajó hace algunos años en donde yo trabajo, la verdad es que todo parecía que estaría bien, sin embargo salió a colación un tema de esos que no me gusta tocar con cualquier persona, el tema relacionaba un poco al grupo de Cabras Locas, otro poco a mi pasado, a Lorelai y una personita de mi trabajo.
Ella comenzó a hacerme comentarios feos del grupo, tales como el que me quitaba mi tiempo y que por eso yo desatendía a mi familia (cabe el comentario que no sabe que ya ni estoy en el grupo, jejeje) y para pronto terminó diciéndome que ni pensar en invitarme a salir un día por la tarde porque yo siempre le decía que me ocuparía con “mi grupo” (y quien chingados le dijo que yo quiero salir con ella??????????)
Luego salió el tema de una vez que hubo golpes con Lorelai, fueron días muy difíciles y pues la verdad es que ella me ayudó a contactar a una Licenciada que me “echo la mano” y pues la verdad es que me “dio baje” con una lanota en ese entonces. En fin, así las cosas.
Lo que ya no me empezó a gustar fue cuando me hizo comentarios tales como; “pues me podrás decir lo que quieras pero tu esposa siempre será igual, ella no cambia ni cambiará y meto las manos al fuego por lo que estoy diciendo”. “A mi no me vengas con que tu grupito te esta ayudando porque tu serás siempre el mismo”. “no podemos comparar a tu esposa con Candy (la personita de la planta), porque ella si es una mujer respetable”. “lo que pasa es que no te quieres dar cuenta de cómo es tu esposa…”
Y así, comentarios de ese tipo. Quisiera decir que no, pero la verdad es que me sentí acorralado, empecé a sentir como que se me calentaba la cabeza y solo atiné a decirle: “pues que decir Isa? Lo único que se es que cualquier comentario del grupo, de Candy o de mi esposa no me quitan el sueño ni la tranquilidad, yo solo se lo que viví y lo que ahora vivo”.
Aunque en el fondo estaba deseando gritarle que se callara la boca, que si no iba a respetar mis respuestas que no me hiciera preguntas pendejas y morbosas.
No se, siento que me dolió escuchar lo que escuché de una persona de esas que dicen ser tus “amigos”, pues tantos años me rompí la madre con Lorelai, hubo tanta destrucción, corrió tanta sangre, hubo tanto resentimiento y ahora las cosas a pesar que no marchan exactamente sobre nubes de algodón no tienen absolutamente nada que ver con el pasado, como para que cualquier hija de vecina quiera malograr con sus comentarios estúpidos un concepto que me ha costado tanto trabajo cambiar.
En fin, al final de la “agradable comida” solo me dijo que espera no haberme hecho pasar un mal rato, pero que recuerde que los verdaderos amigos siempre hablan con la verdad.
Pues será su pinche verdad y siento como tristeza como hay gente que no es capaz de asimilar que otras personas si pueden cambiar siquiera un poco...
En fin, pinche comida, creo que ese día hasta me dio diarrea (pero cerebral, jejeje).
Dicho está.
Ella comenzó a hacerme comentarios feos del grupo, tales como el que me quitaba mi tiempo y que por eso yo desatendía a mi familia (cabe el comentario que no sabe que ya ni estoy en el grupo, jejeje) y para pronto terminó diciéndome que ni pensar en invitarme a salir un día por la tarde porque yo siempre le decía que me ocuparía con “mi grupo” (y quien chingados le dijo que yo quiero salir con ella??????????)
Luego salió el tema de una vez que hubo golpes con Lorelai, fueron días muy difíciles y pues la verdad es que ella me ayudó a contactar a una Licenciada que me “echo la mano” y pues la verdad es que me “dio baje” con una lanota en ese entonces. En fin, así las cosas.
Lo que ya no me empezó a gustar fue cuando me hizo comentarios tales como; “pues me podrás decir lo que quieras pero tu esposa siempre será igual, ella no cambia ni cambiará y meto las manos al fuego por lo que estoy diciendo”. “A mi no me vengas con que tu grupito te esta ayudando porque tu serás siempre el mismo”. “no podemos comparar a tu esposa con Candy (la personita de la planta), porque ella si es una mujer respetable”. “lo que pasa es que no te quieres dar cuenta de cómo es tu esposa…”
Y así, comentarios de ese tipo. Quisiera decir que no, pero la verdad es que me sentí acorralado, empecé a sentir como que se me calentaba la cabeza y solo atiné a decirle: “pues que decir Isa? Lo único que se es que cualquier comentario del grupo, de Candy o de mi esposa no me quitan el sueño ni la tranquilidad, yo solo se lo que viví y lo que ahora vivo”.
Aunque en el fondo estaba deseando gritarle que se callara la boca, que si no iba a respetar mis respuestas que no me hiciera preguntas pendejas y morbosas.
No se, siento que me dolió escuchar lo que escuché de una persona de esas que dicen ser tus “amigos”, pues tantos años me rompí la madre con Lorelai, hubo tanta destrucción, corrió tanta sangre, hubo tanto resentimiento y ahora las cosas a pesar que no marchan exactamente sobre nubes de algodón no tienen absolutamente nada que ver con el pasado, como para que cualquier hija de vecina quiera malograr con sus comentarios estúpidos un concepto que me ha costado tanto trabajo cambiar.
En fin, al final de la “agradable comida” solo me dijo que espera no haberme hecho pasar un mal rato, pero que recuerde que los verdaderos amigos siempre hablan con la verdad.
Pues será su pinche verdad y siento como tristeza como hay gente que no es capaz de asimilar que otras personas si pueden cambiar siquiera un poco...
En fin, pinche comida, creo que ese día hasta me dio diarrea (pero cerebral, jejeje).
Dicho está.

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