Eleazar
Hacía ya algunos ayeres que me había olvidado de escribir mis pato aventuras, sin embargo hoy me daré 5 minutos para escribir algo, cualquier cosa.
El domingo pasado cuando llegué al grupo, vi a Eleazar muy mal, es el chavo que su madre tiene mucha lana, pero que el es alcohólico drogadicto con consecuencias devastadoras por tantos excesos. Una de ellas, la Diabetes juvenil, otra es, no me acuerdo como se llama pero nomás tiene un pedazo de riñón y le faltan dos discos de la columna vertebral.
A platicar de él, era capaz de gastar hasta 15 mil pesos en una sola borrachera, una sola noche, un poco extremista, a veces manejaba su auto en la autopista a 15 Km/Hr con las intermitentes puestas yendo bien drogado y otras veces manejaba a 210 Km/Hr en las mismas condiciones, su auto es un Trans Am, esta bonito a decir verdad. Una vez a punto pedo, cuando lo golpearon unos parroquianos de Amealco en una fiesta, de inmediato maquino y llevo a cabo su venganza, fue a una gasolinera, compró gasolina en una garrafa, fue la kiosco del pueblo en el mero jardín, lo roció de gasolina y le prendió fuego, entiendo que en la historia de ese pueblo hay un hecho que quedó grabado para siempre, el incendio del Kiosco, pues este re cabrón fue quien lo quemó… Alguna vez estando a puntos ebrios una madrugada, el y sus amigos, uno de ellos se subió al toldo de una camioneta que traían y se puso a hacerle al pendejo como en las películas de acción y de pronto en una apendejada del chavo este, Eleazar se subió a la camioneta y la arrancó, aceleró y no lo dejó bajarse, se subió a la avenida 5 de febrero y a una velocidad de casi 100 Km/Hr el chavo arriba gritaba pero a la vez se agarraba de las ventanillas abiertas hasta con los dientes, cuando llegaron a la colonia casa blanca, el chavo ya no iba ebrio, pero al final necesitó cocaína “pal susto”. En general ese fue el ritmo de vida en actividad de este chavo.
Bien, cuando vivió la experiencia del grupo, el médico le pronosticó no más de 6 meses de vida, al día de hoy tiene un año con 7 meses, es decir, 13 meses más de lo pronosticado.
Ha habido ocasiones que el azúcar le “da pa abajo” muy cabrón, estando en la experiencia, en el grupo, manejando en carretera, es decir, en cualquier momento y pues de volada se inyecta el mismo su insulina, últimamente se ha puesto mal muy seguido.
El domingo como decía yo al principio, desde que llegué al grupo lo vi jodido, la mirada vidriosa, sentado pues no se podía sostener parado, tembloroso, el padrino Juan estaba con el en su oficina con los ojos llorosos, yo solo les saludé y no quise preguntar el motivo, de pronto Juan le dijo, “vamos a la junta, al terminar vas a ir a la capilla y te vas a hincar, que este cabrón (o sea yo) te apoye…”
Cuando salió de la oficina Eleazar se acercó a mi Juan y me dijo “lo hincas al final, se siente de la chingada y siente que ya valió madres”.
Durante la junta mejor se fue a acostar a uno de los sillones que están hasta el final de la sala, nadie lo molestó. Al terminar la junta, mejor decidimos hacer una cadena de oración por el, la neta que me movió cabrón.
La escena era, el hincado en medio, unos 7 alcohólicos alrededor de el tomados de las manos (para esta cadena no invitaríamos a todos para no hacer tanto alboroto), pidiendo al Jefe por el, cada quien a su manera y cantando algunas alabanzas del grupo guiadas por Manuel.
De pronto, comenzó a llorar, bien pinche feo, parecía niño, le decía a Dios que tenía miedo, que no quería morir, que no quería dejar solos a sus hijos, casi gritaba, pinche ambiente bien cabrón, no quería derrotarse a la voluntad del Jefe.
En un rato más, su derrota comenzó, terminó poniendo su vida y su voluntad a la decisión de su creador, pidió perdón a su madre, a sus hermanos, pidió perdón a su creador y perdonó a Eleazar (sip, a si mismo) por todo el daño que se hizo asi mismo, terminó diciendo algo asi como “hágase tu voluntad y no la mía”, estaba llorando como niño.
Cuando terminamos la cadena, se levantó y nos abrazó a cada uno, llorando y solo nos decía “que Dios te bendiga”.
Esta cabrón, se que no es falta de FE, pero se tambien que la diabetes no perdona. Creo que algo positivo hay que obtener de esto, tal vez debemos verlo por el lado que nuestro Creador siquiera le ha dado la oportunidad de servir a sus hijos con la intención de enmendar siquiera un poco tanto daño que hizo en su actividad de alcoholismo y drogadicción. Se que un día le llamará a pedir cuentas, sin embargo solo espero que ese día tarde en llegar. Solo puedo decir que será al tiempo de Dios. Cierto es que cada vez se ve más cansado, y pensar que esta re chavillo, pues es de mi edad…
De pronto me llegó el madrazo que me decía que no debo esperar a estar en esas condiciones para arrepentirme por no haber dado lo mejor de mi, es algo que se me quedó muy grabado en la cabeza, aunado a una frase de una canción que dice “quien ha sabido vivir, no le teme a la muerte”.
Esta cabrón…
Dicho está.
El domingo pasado cuando llegué al grupo, vi a Eleazar muy mal, es el chavo que su madre tiene mucha lana, pero que el es alcohólico drogadicto con consecuencias devastadoras por tantos excesos. Una de ellas, la Diabetes juvenil, otra es, no me acuerdo como se llama pero nomás tiene un pedazo de riñón y le faltan dos discos de la columna vertebral.
A platicar de él, era capaz de gastar hasta 15 mil pesos en una sola borrachera, una sola noche, un poco extremista, a veces manejaba su auto en la autopista a 15 Km/Hr con las intermitentes puestas yendo bien drogado y otras veces manejaba a 210 Km/Hr en las mismas condiciones, su auto es un Trans Am, esta bonito a decir verdad. Una vez a punto pedo, cuando lo golpearon unos parroquianos de Amealco en una fiesta, de inmediato maquino y llevo a cabo su venganza, fue a una gasolinera, compró gasolina en una garrafa, fue la kiosco del pueblo en el mero jardín, lo roció de gasolina y le prendió fuego, entiendo que en la historia de ese pueblo hay un hecho que quedó grabado para siempre, el incendio del Kiosco, pues este re cabrón fue quien lo quemó… Alguna vez estando a puntos ebrios una madrugada, el y sus amigos, uno de ellos se subió al toldo de una camioneta que traían y se puso a hacerle al pendejo como en las películas de acción y de pronto en una apendejada del chavo este, Eleazar se subió a la camioneta y la arrancó, aceleró y no lo dejó bajarse, se subió a la avenida 5 de febrero y a una velocidad de casi 100 Km/Hr el chavo arriba gritaba pero a la vez se agarraba de las ventanillas abiertas hasta con los dientes, cuando llegaron a la colonia casa blanca, el chavo ya no iba ebrio, pero al final necesitó cocaína “pal susto”. En general ese fue el ritmo de vida en actividad de este chavo.
Bien, cuando vivió la experiencia del grupo, el médico le pronosticó no más de 6 meses de vida, al día de hoy tiene un año con 7 meses, es decir, 13 meses más de lo pronosticado.
Ha habido ocasiones que el azúcar le “da pa abajo” muy cabrón, estando en la experiencia, en el grupo, manejando en carretera, es decir, en cualquier momento y pues de volada se inyecta el mismo su insulina, últimamente se ha puesto mal muy seguido.
El domingo como decía yo al principio, desde que llegué al grupo lo vi jodido, la mirada vidriosa, sentado pues no se podía sostener parado, tembloroso, el padrino Juan estaba con el en su oficina con los ojos llorosos, yo solo les saludé y no quise preguntar el motivo, de pronto Juan le dijo, “vamos a la junta, al terminar vas a ir a la capilla y te vas a hincar, que este cabrón (o sea yo) te apoye…”
Cuando salió de la oficina Eleazar se acercó a mi Juan y me dijo “lo hincas al final, se siente de la chingada y siente que ya valió madres”.
Durante la junta mejor se fue a acostar a uno de los sillones que están hasta el final de la sala, nadie lo molestó. Al terminar la junta, mejor decidimos hacer una cadena de oración por el, la neta que me movió cabrón.
La escena era, el hincado en medio, unos 7 alcohólicos alrededor de el tomados de las manos (para esta cadena no invitaríamos a todos para no hacer tanto alboroto), pidiendo al Jefe por el, cada quien a su manera y cantando algunas alabanzas del grupo guiadas por Manuel.
De pronto, comenzó a llorar, bien pinche feo, parecía niño, le decía a Dios que tenía miedo, que no quería morir, que no quería dejar solos a sus hijos, casi gritaba, pinche ambiente bien cabrón, no quería derrotarse a la voluntad del Jefe.
En un rato más, su derrota comenzó, terminó poniendo su vida y su voluntad a la decisión de su creador, pidió perdón a su madre, a sus hermanos, pidió perdón a su creador y perdonó a Eleazar (sip, a si mismo) por todo el daño que se hizo asi mismo, terminó diciendo algo asi como “hágase tu voluntad y no la mía”, estaba llorando como niño.
Cuando terminamos la cadena, se levantó y nos abrazó a cada uno, llorando y solo nos decía “que Dios te bendiga”.
Esta cabrón, se que no es falta de FE, pero se tambien que la diabetes no perdona. Creo que algo positivo hay que obtener de esto, tal vez debemos verlo por el lado que nuestro Creador siquiera le ha dado la oportunidad de servir a sus hijos con la intención de enmendar siquiera un poco tanto daño que hizo en su actividad de alcoholismo y drogadicción. Se que un día le llamará a pedir cuentas, sin embargo solo espero que ese día tarde en llegar. Solo puedo decir que será al tiempo de Dios. Cierto es que cada vez se ve más cansado, y pensar que esta re chavillo, pues es de mi edad…
De pronto me llegó el madrazo que me decía que no debo esperar a estar en esas condiciones para arrepentirme por no haber dado lo mejor de mi, es algo que se me quedó muy grabado en la cabeza, aunado a una frase de una canción que dice “quien ha sabido vivir, no le teme a la muerte”.
Esta cabrón…
Dicho está.

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