Monday, September 24, 2007

Recuerdo Inolvidable

El día de hoy alguien me hizo un comentario que involuntariamente llevó mi recuerdo al día que viví mi primer experiencia de cuarto y quinto pasos.
El hecho esta relacionado con ese bebé que no nació, me refiero al aborto que tuvo mi novia en ese entonces y ahora esposa, ocasionado por mi alcoholismo…
En el momento de mi apadrinamiento, concretamente a la hora de mi catarsis pues mi apadrinamiento como tal, duró como 8 horas, tuve una manifestación que nunca olvidaré.
Estaba con los ojos cerrados y pues a decir verdad no me meteré en detalles del trabajo de apadrinamiento, solo diré que de pronto apareció a ojos cerrados una luz blanca muy brillante, y poco a poco empezaron a verse tres figuras, eran unos niños, yo no los alcanzaba a distinguir pero dentro de mi, pensé que eran Aby, la Flaca y el Totis pero mi sorpresa fue grande cuando al comenzar a distinguirlos vi que en realidad eran el Totis, la Flaca y el Bebe que no nació… venían hacia mi, agarrados de las manos los tres…
Cuando estaban frente a mi lo vi bien, era tan lindo, tenía como 13 años, güerito, bueno más bien dicho mismo color de piel y cabello que la flaca, menudito… era casi idéntico a Karla, estiró sus manos y yo dentro de mi trabajo de catarsis las estiré tambien, sentí como me agarró y lo fui acercando hacia mi, a el solo, lo abracé y sentí su cuerpecito calientito muy repegado al mío, tan vulnerable, como cuando murió sin poder defenderse. Recuerdo que mi madrina me dijo; “que le quieres decir?” y yo solo me concreté a decirle algo asi como; “perdóname hijo, te juro que no sabía lo que hacía”, no recuerdo exactamente todo lo que le dije, no fue mucho en realidad (eso creo) estaba yo llorando mucho, lo estaba sintiendo, lo tenía abrazado!!!!! (bueno, ahora estoy llorando de nuevo) recuerdo que cuando le dije eso se aparto un poco de mi, yo estaba de rodillas para estar casi de su estatura y quedamos de frente muy cerca, no me dijo nada, solo me sonrió con un gesto inolvidable y se abrazó de mi, yo era un pinche mar de lágrimas, sentía como corrían por mis mejillas y bajaban por mi pecho y llegaban hasta mi vientre, mojando las ropas que traía puestas.
Luego de eso mi madrina me dijo; “entrégaselo a Dios, pídele que lo cuide mucho…” y eso hice, lo solté de mis brazos, él comenzó a caminar para atrás, la luz blanca resplandeciente ahí seguía, con su manita me empezó a decir adiós, tambien a sus hermanos, pues ellos se quedaron ahí conmigo, los tres le dijimos adiós y de pronto se dio la vuelta, empezó a caminar hacía la luz mientras yo decía algo asi como; “Padre, en tus manos lo dejo, cuídalo por favor, perdóname señor…”
Mi hijo se volteó una vez mas, casi a punto de perderse en el resplandor de la luz y nos dijo adiós, se fue, se despidió de nosotros.
Hoy se que esta con mi Creador, y espero que un día le podré abrazar nuevamente como lo hice en mi experiencia.
Pinches alcohólicos tanto que me han regalado y luego yo ando haciéndola de flatulencia, pero en el fondo los quiero mucho a todos los hijos de la chingada, lo digo con mi corazón.
Dicho está.

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